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Por ARPAS

El 22 de marzo, se celebró el Día Mundial del Agua. Conmemoración instaurada por la Organización de las Naciones Unidas en 1992 – durante la conferencia sobre medioambiente y desarrollo realizada en la ciudad brasileña Río de Janeiro – para llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y la necesidad de proteger los recursos hídricos.

En este contexto, organizaciones ambientales denunciaron la intención privatizadora de la derecha parlamentaria que busca aprobar una ley que daría la rectoría de las políticas hídricas a la gran empresa privada. Denuncian que el lobby industrial y azucarero está detrás de tan nocivo propósito.

El oligárquico partido ARENA y los demás partidos de derecha (GANA, PCN y PDC), representan los intereses privatizadores de quienes hacen negocio con el agua.

El Foro del Agua y la Alianza contra la Privatización del Agua proponen una ley que reconozca el agua como derecho, la rectoría totalmente pública de las políticas hídricas y la participación comunitaria en la gestión del vital líquido. Esta perspectiva es respaldada por la UCA, la Iglesia Católica y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH).

Estas instituciones realizaron ayer un foro público sobre institucionalidad hídrica. El informe presentado en dicho evento confirma que en la mayoría de países latinoamericanos los entes rectores de las políticas de agua son totalmente públicos.

Por eso insistieron en que la empresa priva no debe tener el control de la “Autoridad Nacional del Agua” porque, para garantizar el enfoque de derecho humano y de servicio público, debe ser de carácter público.

Este espacio editorial se suma la exigencia popular de no privatizar el agua y respalda la propuesta de ley que reconozca el agua como derecho, establezca un ente rector de políticas hídricas totalmente público y garantice la participación de las comunidades en la gestión del vital líquido.

Toda la población debe estar atenta y movilizarse si la derecha legislativa se atreve a aprobar una ley del agua con propósitos privatizadores y entrega a la empresa privada el control de las políticas hídricas.

Hay que estar alertas.

 

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