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Memoria histórica comunitaria a través de testimonios de sobrevivientes

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Victoria, Cabañas.
Antes de que el tiempo borre los recuerdos, las y los sobrevivientes de la guerra civil en Santa Marta han comenzado a contarlos en primera persona. La comunidad inauguró este fin de semana una serie de cuatro jornadas de memoria histórica en las que hombres y mujeres relatan cómo era la vida antes del conflicto, las pérdidas que dejó la guerra y el proceso de reconstrucción comunitaria.

La iniciativa contempla cuatro jornadas de diálogo comunitario en las que participan habitantes de Santa Marta, con el propósito de recoger testimonios, fortalecer la memoria colectiva y construir un registro documental de la historia de la comunidad desde las voces de quienes la vivieron.

La iniciativa contempla cuatro jornadas de diálogo comunitario en las que participan habitantes de Santa Marta, con el propósito de recoger testimonios sobre la vida antes, durante y después de la guerra civil, fortalecer la memoria colectiva y dejar un registro para las futuras generaciones

Según explicó Marina Hernández, el proceso es impulsado por la Asociación ADES y busca no solo documentar los relatos de las personas sobrevivientes, sino también generar espacios de diálogo y reflexión entre las distintas generaciones.

«El objetivo es documentar los testimonios de las personas invitadas, pero también propiciar un diálogo con quienes participan. Siempre hemos buscado fortalecer la memoria histórica y esperamos que, en el futuro, todo este material pueda convertirse en un documento para la comunidad», explicó Hernández.

En el primer encuentro participaron Domitila Hernández y Fausto Torres, quienes compartieron cómo era la vida en Santa Marta antes del conflicto armado y las profundas transformaciones que la guerra provocó en sus familias y en la comunidad.

Los relatos dieron cuenta de las difíciles condiciones económicas que enfrentaban las familias campesinas, así como de las pérdidas humanas, el desplazamiento forzado y el abandono de sus hogares durante los años de guerra.

«Lo más duro fue cuando empezó la guerra. Perdimos a nuestros familiares, dejamos la casa, los animales, todo. Esa historia no debemos olvidarla; debemos recordar cómo vivimos y cómo hemos llegado hasta aquí», expresó Domitila Hernández durante el encuentro.

A las jornadas también se sumaron jóvenes, liderazgos comunitarios y habitantes de Santa Marta, quienes participaron como oyentes y coincidieron en la importancia de mantener vivos estos espacios de memoria y diálogo.

Para las nuevas generaciones, escuchar directamente a quienes vivieron el conflicto representa una oportunidad para comprender la historia de la comunidad desde la experiencia de sus protagonistas y fortalecer el compromiso de transmitir ese legado.

«Tenemos la tarea de seguir contando esta historia a nuestros hijos y a quienes no la vivieron», expresó una de las participantes, al destacar que la memoria histórica también es una herramienta para fortalecer la identidad comunitaria.

Las jornadas forman parte de un proceso de recuperación de la memoria histórica que busca registrar las experiencias de las y los habitantes de Santa Marta como un aporte a la construcción de archivos comunitarios y a la preservación de una historia que, durante décadas, ha sido transmitida principalmente de forma oral. Los organizadores prevén que los testimonios recopilados durante estos cuatro encuentros sirvan de base para la elaboración de un documento que contribuya a conservar la memoria colectiva, fortalecer la identidad de Santa Marta y garantizar que las historias de quienes sobrevivieron al conflicto armado permanezcan vivas para las futuras generaciones.


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