El festival “Mujeres que Cultivan Futuro”, reunió a mujeres de comunidades rurales para compartir sus experiencias, mostrar sus trabajos y reconocer a quienes han contribuido a la organización y defensa de los derechos de las mujeres.
Mujeres de comunidades rurales de Cabañas participaron en el festival “Mujeres que Cultivan Futuro”, una actividad impulsada por la Asociación ADES Santa Marta, la Unión de Mujeres Diversas de Santa Marta y la Asociación CoCoSI, con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural.
Araceli Méndez en representación de CoCoSI, explicó que la actividad busca unir esfuerzos entre las organizaciones y abrir espacios para la participación de la comunidad.
“Cada año siempre tratamos la manera de unir esfuerzos y poder realizar este tipo de actividades, para que toda la comunidad también pueda participar. Vemos que realmente, si nos unimos como organizaciones y así, se puede tener un resultado más positivo”, expresó.
Las desigualdades que enfrentan las mujeres rurales
Además de las expresiones culturales, las organizaciones compartieron un posicionamiento sobre las condiciones que enfrentan las mujeres rurales en El Salvador. En el documento señalaron dificultades relacionadas con el acceso a la tierra, la sobrecarga de trabajo, la falta de oportunidades, la dependencia económica, la discriminación y distintas formas de violencia.
“Defendamos una vida digna para todas las mujeres, porque cuando las mujeres tienen voz, participan y deciden, las comunidades avanzan”, señala el pronunciamiento.
El documento, también destacó el valor de los conocimientos que las mujeres comparten, sus iniciativas económicas y su organización para generar oportunidades en sus comunidades.

El bordado como espacio de encuentro y apoyo
Durante el festival, se instalaron espacios informativos de las organizaciones participantes y de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) en Cabañas. También se expusieron productos de huertos caseros y bordados elaborados por mujeres que forman parte del espacio “Ventana Abierta”.
Una de las participantes explicó, que el grupo reúne a 25 mujeres que encuentran en el bordado una oportunidad para compartir, mantenerse activas y apoyarse mutuamente.
“Ahí nos reunimos muchas mujeres para distraer nuestra mente y ayudarnos también psicológicamente, nos ponemos a bordar. Es un grupo de 25 personas y aquí está el trabajo de todas las que estamos en el equipo”, relató.
La experiencia muestra otra dimensión del trabajo colectivo de las mujeres rurales: además de elaborar productos, encuentran un espacio de convivencia y acompañamiento.

Reconocimientos que también hablan de memoria y trayectoria
Como parte de la jornada, se entregaron reconocimientos simbólicos a mujeres destacadas por su aporte a la defensa de los derechos de las mujeres rurales, la solidaridad y el acompañamiento comunitario.
Erundina Véliz, expresó su agradecimiento por recibir el reconocimiento y consideró que representa una valoración de su trabajo en favor de otras personas. “Me siento muy agradecida, porque reconocen mi trabajo, me siento feliz porque sé que ayudo a las personas que más lo necesitan”, manifestó.
Lucila Membreño, también se refirió al valor de que se reconozca el trabajo realizado a lo largo de los años. Por su parte, Máxima Rivera planteó la importancia de que estos homenajes incluyan información sobre la trayectoria de las mujeres reconocidas y sobre el papel que desempeñaron quienes comenzaron los procesos de organización y defensa de derechos en la comunidad.
Su reflexión pone sobre la mesa otro aspecto de los reconocimientos: la importancia de recuperar y transmitir la historia de las mujeres que han sostenido estas luchas a lo largo del tiempo.
Entre las homenajeadas estuvo Crista Star, una de las fundadoras de Radio Victoria, quien continúa acompañando al medio de comunicación en diferentes aspectos.
El festival también incluyó música, danza, canto popular y un acto místico de reconocimiento colectivo a las mujeres de la comunidad.
Más allá de las actividades culturales, el encuentro permitió compartir experiencias de organización, mostrar iniciativas productivas y reconocer el aporte de mujeres que han contribuido a la vida comunitaria y a la defensa de sus derechos en las zonas rurales de Cabañas.

