Pobladores, organizaciones comunitarias, ambientales y religiosas realizaron una jornada de concentración en el departamento de Cabañas para conmemorar el Día Mundial contra la Minería a Cielo Abierto, una fecha en la que movimientos sociales de distintos países promueven acciones de sensibilización sobre los impactos ambientales y sociales de la minería extractiva.
La actividad formó parte de una movilización desarrollada de manera simultánea en Cabañas, Chalatenango, San Vicente y la región del Bajo Lempa, donde las comunidades participantes reiteraron su rechazo a la minería metálica y solicitaron el restablecimiento de la Ley de Prohibición de la Minería Metálica, derogada en diciembre de 2024.
En un pronunciamiento conjunto, comunidades históricas, organizaciones sociales, ambientales y de fe señalaron que la minería metálica representa una amenaza para las fuentes de agua, los ecosistemas y la salud de la población. Asimismo, hicieron un llamado a los distintos sectores del país a unirse en la defensa del agua, el medio ambiente y la vida.
El comunicado también expresa preocupación por el avance de proyectos extractivos y advierte sobre posibles desalojos de comunidades ubicadas en zonas con potencial minero. Según las organizaciones firmantes, la expansión de esta actividad podría generar impactos ambientales y sociales de largo plazo, especialmente en territorios vinculados a la cuenca del río Lempa. Durante la concentración en Cabañas, las y los participantes también denunciaron nuevamente la situación que enfrenta la comunidad El Tren, en el distrito de San Isidro. Según los denunciantes, alrededor de 30 familias continúan bajo amenazas de un posible desalojo en una zona donde históricamente han existido intereses relacionados con proyectos mineros. Además, afirmaron que a los habitantes se les ha pedido guardar silencio sobre el tema y que algunas personas que han denunciado públicamente la situación ya habrían enfrentado represalias.

En la actividad también se hizo referencia al contexto que enfrentan las comunidades organizadas. Elvis Natarén, representante comunitario, señaló que la presencia policial durante la concentración fue considerable y aseguró que algunas personas optaron por no participar públicamente o evitar aparecer en fotografías y videos por temor a posibles represalias.
Durante la jornada intervino, además el médico Fidel Reynado, quien llamó a la población a reflexionar sobre los posibles efectos que, según su criterio, tendría la minería metálica para la salud pública y el medio ambiente.
«En Cabañas y en El Salvador la población debe tomar conciencia y alzar la voz a tiempo; no vaya a ser que la población quiera hacerlo demasiado tarde. Estamos a tiempo», expresó.
A la actividad también se sumaron representantes del Sindicato de Maestras y Maestros de El Salvador en Cabañas y otras organizaciones sociales, quienes manifestaron su respaldo a las comunidades que mantienen su oposición a la minería metálica.
La conmemoración del 22 de julio, Día Mundial contra la Minería a Cielo Abierto, fue instaurada en 2009 por organizaciones ambientalistas de México y Canadá con el propósito de visibilizar los impactos ambientales y sociales asociados a esta actividad extractiva y fortalecer las acciones de defensa de los territorios.


