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Por ARPAS

Indignación. Eso es lo que provoca la actuación de la Fiscalía y del Sistema de (in)Justicia del país, en el “Caso Saca”. El Juzgado Segundo de Sentencia de San Salvador condenó ayer al ex presidente arenero a diez años de prisión y a cinco años los demás implicados, entre éstos sus ex secretarios Privado, de Comunicaciones y de la Juventud.

Dicha resolución es una pantomima y una burla judicial. En primer lugar, porque la condena contra Saca es menor a la que corresponde con los delitos cometidos: malversación y robo de más de 300 millones de dólares de los fondos servados de Casa Presidencial durante el último gobierno de ARENA (2004-2009).

La risible condena contra Saca contrasta con las penas severas que reciben personas que cometen delitos menores o que son condenadas injustamente, por ejemplo: las mujeres que sufren abortos accidentales y son condenadas a 40 años de cárcel, acusadas de “asesinato”.

En segundo lugar, la cuestionada sentencia contra el ex gobernante arenero es resultado de una negociación intransparente y truculenta con la Fiscalía, que derivó en un juicio abreviado injustificado en casos complejos de corrupción que incluye varios delitos y muchos implicados. Fiscalía urgía cerrar el caso para no afectar electoralmente a ARENA.

Y, en tercer lugar, porque no se procesa a los “destinatarios” de Saca. Parte del dinero robado fue a parar a las empresas de comunicación del ex presidente (Grupo Samix, Radiodifusión Usuluteca, Promotora de Comunicaciones, etc.); pero otra fue para financiar al partido ARENA, sobornar periodistas y medios, pago de favores políticos y sobresueldos a ex funcionarios de su gabinete.

Por tanto, no hay justicia en este caso, si -además de favorecer a Saca con una pena menor- quedan impunes el partido ARENA, los periodistas sobornados, los funcionarios que recibía sobresueldos y demás “destinatarios.

Así, lo actuado por Fiscalía y Juzgado Segundo de Sentencia es justicia a medias, simulada. Es, como dijimos, una pantomima y una burla.

¿Cuándo habrá verdadera justicia? Pues, cuando haya un verdadero Fiscal General y verdaderos jueces. Y esto será cuando la población “golpee la mesa” y “limpie la casa”; cuando el pueblo sea como Jesús, cuando tomó el látigo y expulsó a los mercaderes que habían tomado el templo.

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